Desafíos de la mujer venezolana ante el cerco económico

Por: Dailyn Ruano Martínez*

Fuente: Prensa Latina

La guerra económica y política de Estados Unidos contra Venezuela causa hoy un impacto directo e intencional, dirigido a crear una situación de inestabilidad y despolitización en los sectores más sensibles de la sociedad.

Tras el proceso de ganancias políticas y culturales, dirigido al empoderamiento de las mujeres venezolanas durante 20 años, el movimiento que las respalda se vio obligado a “ajustar su agenda basada en el objetivo estratégico por la igualdad de género, y priorizar la lucha básica por la sobrevivencia”, destacó la militante feminista Rebeca Madriz.

Entrevistada por Prensa Latina, la abogada e investigadora explicó que el activismo feminista en Venezuela pasó de un proceso de ascenso, conquistas y fortalecimiento a un estadio de lucha por las necesidades más urgentes de la población.

Ninguna guerra es neutra, siempre expresa una carga y un efecto diferencial sobre las mujeres, y en el caso venezolano se manifiesta de forma muy clara debido a las medidas coercitivas y unilaterales impuestas por Estados Unidos”, aseveró la exviceministra de la Mujer y la Igualdad de Género.

En un escenario de guerra no convencional como el impuesto a la nación suramericana, se sacrifican las banderas y reclamos específicos de los diversos sectores sociales por aspectos fundamentales como la defensa de la Soberanía de la Patria y del proyecto histórico del Socialismo Bolivariano –proceso de un marcado carácter feminista-, acotó Madriz.

Subrayó que existe un objetivo visible dirigido a desmovilizar y despolitizar las fuerzas sociales afines a la Revolución Bolivariana para mellar la unidad de los distintos frentes, crear una crisis social, y justificar un cambio de régimen por vías antidemocráticas.

Cuando la urgencia por satisfacer las necesidades básicas obstaculiza el activismo, cuando las mujeres deben poner en un segundo plano su militancia para correr a una cola en el mercado, evidentemente existe la intención de golpear a la principal fuerza política de la Revolución; no lo han logrado, pero sí se ha impactado en nuestra cotidianidad”, precisó.

Como consecuencia del cerco impuesto a Venezuela para asfixiar la economía nacional, el acceso a las necesidades básicas como agua, luz, comida y medicamentos –derechos humanos fundamentales- se erigen prioridades para las mujeres, en su gran mayoría jefas de hogar, amas de casa y trabajadoras. La militante feminista indicó que las voces del movimiento feminista condenan en la actualidad las medidas coercitivas y unilaterales  que persiguen las finanzas y restringen el acceso del país a los mercados internacionales, para impedir la compra de medicinas y alimentos.

RETOS IMPOSTERGABLES

La ofensiva económica dirigida a crear una situación de inestabilidad, frustración y confusión en la cotidianidad del pueblo venezolano genera la aparición y agravamiento de fenómenos sociales, retos impostergables para el movimiento feminista venezolano.

Aspectos neurálgicos como la violencia de género, la migración, la mortalidad materna, el embarazo en la adolescencia y la trata de personas sobresalen en una agenda de lucha de las demandas históricas y actuales como consecuencia del sabotaje económico y el asedio político.

Algunos elementos como el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos -situados en la agenda feminista en el camino hacia la igualdad de género- son vulnerados actualmente, lo cual constituye “una de las más grandes preocupaciones para la sociedad y de las mujeres en particular”. Aseveró Madriz.

La significativa democratización en el nivel de acceso a métodos anticonceptivos, alcanzada hace algunos años por la Revolución, deviene en la actualidad en otra de las causales del mencionado contexto  de vulneración de los derechos sexuales y reproductivos, dados sus elevados costos, aspecto que constituye un detonante para el incremento de embarazos no deseados, sobre todo en edades tempranas.

De todos los partos que se producen anualmente en el país, precisó Madriz, el 22 por ciento sobre de menores de 19 años y de ellas el 15 por ciento menores de 13 años; cifras alarmantes que sitúan a Venezuela como uno de los países con altos índices de embarazos en la adolescencia.

Debemos incorporar a todos los actores sociales en el debate del aborto por la vía de las causales y el análisis  de casos reales para convocar a la reflexión, porque tenemos la responsabilidad como nación de respaldarlos derechos fundamentales y proteger a las mujeres afectadas con estas realidades”, insistió.

Como parte también del impacto del bloqueo económico y financiero y su incidencia en el sistema de salud pública se agrava el tema de la mortalidad materna cuyas cifras se acrecientan anualmente, una de las deudas históricas del movimiento feminista por erradicar ese flagelo.

FORTALEZAS PARA EL AVANCE

A las mujeres venezolanas les ha tocado constatar cómo las demandas del movimiento feminista en las últimas dos décadas se tradujeron en políticas públicas para el bienestar del pueblo.

Desde el ascenso al poder político el 1999 del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez (1954-2013), se configuraron elementos de carácter legislativo y jurídico favorables para el proceso de empoderamiento de la mujer.

El dirigente socialista abrazó el feminismo y las distintas banderas de los sectores oprimidos y explotados en un loable esfuerzo para acompañar a las mujeres en sus luchas por la igualdad de género, contra la violencia y cualquier forma de discriminación.

Sin embargo, el principal desafío parte de lo cultural, de la erradicación de principios conservadores, estereotipos tradicionalistas, machistas y patriarcales que refuerzan sus bases en los tiempos difíciles de crisis económica, exacerbada por los efectos de las medidas coercitivas unilaterales aplicadas por Washington.

El activismo feminista en Venezuela cuenta con fortalezas para superar las circuntancias, aseveró Rebeca Madriz al valorar el momento histórico actual como propicio para la sistematización de los avances alcanzados en materia de derechos en las últimas dos décadas y las para proyección de los retos más urgentes.

 

*Periodista y Msc. En Género y Comunicación

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